domingo, 20 de mayo de 2012

La felicidad (indispuesta) al alcance de las dos manos

Dedicado a ese vacío de infelicidad puedo compartirles que así es como puedo "llenarlo" en ratos:
  1. Como ser humano y como necesidad fisiológica, me gusta masturbarbarme y sentir esa gran sensación de exitación al expulsar mi semen, aún mejor cuando no deja de salir y bombear a toda máquina la sangre en mi pene.
  2. Soy el chico voyeur, claro, en ámbitos menores. No lo determino como manía ni enfermedad, solo me gusta mirar. 
  3. Imaginarme situaciones placenteras con gente cercana del sexo opuesto. Para mí es una forma de enaltecer a esa persona y que es muy importante en mi vida. Ojalá podamos compartir 30 minutos de mis fantasías.
  4. Dentro de mis "chaquetas mentales" tengo la idea muy lejana (no en el aspecto de difícil, sino dentro del tramo histórico, en el tiempo) de educar a mis futuros hijos fuera del tabú de la vergüenza por el desnudo. Andar por la casa sin temor ni pena ajena a que nos observen, claro, con responsabilidad y con actos derechos.
  5. Soy el chicho stalker. Sin afán de molestar o incomodar. Me encanta saber más de su vida, lo que son y lo que quieren, encontrar dentro de esas indirectas ese vació, ese sentimiento.
 Yo sé, suena no "tan yo" pero así soy. La persona tan responsable como tan fantasiosa y liberal (sic). Espero que alguien pueda compartir lo mismo o algo similar

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